"Bueno gente aqu�n poco de mi vida para que se r� un rato. Nac�n Rió ©edras, Puerto Rico, pero criado en el barrio de Cupey, habitante oficial de la ""loza"". Segundo en la lista fraterna, mi padre era C.P.A. y mi madre Maestra de escuela. Como ven nada que ver con la m? que no fueran los ABC o el usual papeleo de oficina. Seg?enta la tradició® ¯ral familiar siempre notaron en mi una marcada inclinació® °or la m?, especialmente notable cuando �mos a alguna boda, donde ve�fascinado lo que para ese entonces parec� las orquestas mas bravas del mundo.
Mi primer instrumento fue un organo bien barato, el cual yo idolatraba como la cosa mas grande del mundo, imag�nse un instrumento musical m� que ""come mierda"" es uno cuando chiquito. Despué³ de varios intentos de tocar en actividades en la escuela elemental y de ver a mi madre llorando despué³ de cada participació® ¨nunca supe si por alegr�o verg? decid�ambiar de instrumento, esta vez para uno que me traer�muchos problemas especialmente con los vecinos y la polic�
Fue a los siete (7) añ¯³ que recib��Santa Claus, mi primer set de timbales. Ya hab�o� el nombre de Tito Puente y poco a poco gracias al accidentado auspicio de mi hermano mayor, que tenia todos sus discos de pasta, empecé ¡ interesarme mas por la percusió®® Su colecció® £onstaba de una gran variedad de salsa del momento por lo que mi crianza paso a incluir un gran repertorio musical el cual inclu�clᳩcos como La Fania All Stars, Willy Colon, H飴or Lavoe, Ray Barreto y por supuesto a ""El Rey"".
Fue entonces, cuando tenia alrededor de 11 añ¯³ que un amigo lleva a mi casa a un muchacho que é¬ quer�que yo conociera, me dijo: ""Eguie, é¬ toca conga como nosotros y su nombre es Giovanni Hidalgo."" ?Quié® pensar�que añ¯³ mas tarde ese muchacho se convertir�en el mejor conguero del mundo? Instantᮥamente nos hicimos ""s?panas"" de por vida y fue a travé³ de Giovanni que empecé ¡ conocer otros percusionistas de nuestra misma generació®® Al llegar a la edad de la licencia me convert�n el chofer oficial de la tribu, digamos que era el ? con carro paterno. Buscaba a uno de los muchachos, Anthony Carrillo, y luego nos �mos a las practicas maratonales de todo un d�en la casa de Giovanni. Esa fue una é°¯ca de mucho crecimiento musical. Para entonces no contᢡmos con videos intruccionales como ahora, asi que con la ayuda de Mañ¥®§ue, el papá ¤e Giovanni, y a fuerza de repetició® ´rataba de copiar lo que los percusionistas hac� en los discos y asi poco a poco nos fuimos desarrollando musicalmente. Yo me incline mas hacia el timbal.
Otro momento importante de mi vida fue cuando conoc�l ""Rey del Timbal"", mi �lo, Tito Puente. Ya yo conoc�bastante su obra musical y me encaminaba hacia ese estilo de tocar gracias a la ayuda de mi amigo David Rosado. A Tito lo conoc�n un night club en Puerto Rico, una tarde del 1979, durante un ensayo para un concierto que se llevar�a cabo el d�siguiente. Ese d� David, Tito y yo dialogamos cerca de dos horas sin parar. Todav�oigo su voz y sus an飤otas en mi cabeza como si hubiera sido ayer.
Para ese entonces yo estudiaba en la escuela de m? de San Juan, mejor conocida como ""La Libre"". Para pertenecer a esta escuela, ademá³ de tener talento musical, se requer�tocar al menos un instrumento. Yo estaba claro en mi selecció® ¡si que luego de la demostració® ¤e todos los instrumentos, llegó ¥¬ momento de la matr�la.
Yo quer�percusió® ¹ piano pero la señ¯²¡ a cargo de la matr�la, con una sonrisa en sus labios y voz de vendedora de pasteles de Piñ¯®¥s, me dijo que NO que esos instrumentos ya estaban llenos y que tenia que elegir otro. Llenos??? Coñ¯ ®o jodas, imag�nse que carajo iba a hacer ahora. Bueno, entonces le pregunté ±ué ¯tros instrumentos pod�coger y me dijo ten� viol� viola, violonchelo, anda pal' carajo y ?qué ¶oy a hacer ahora? Ya pod�imaginarme a mis amigos del